solsticio de verano patricia chalbaudMientras lees esto estoy en profundo silencio, estoy en un Retiro de Yoga, dejé programada esta entrada porque me pareció extraordinario compartir contigo el solsticio de verano y utilizarlo para comenzar a practicar el silencio!

Hoy es el día más largo del año y uno de los más mágicos (no por casualidad hoy estoy donde estoy)  este día es de purificación, nos preparamos para darle la bienvenida al dios sol, el rey del fuego, a partir de este momento amanece más temprano y anochece mas tarde. Este es un día ideal para practicar el silencio.

¿Qué piensas de mantenerte en silencio haciendo tus rutinas diarias con conciencia y estando presente y enfocado en cada acción? ¿Crees que puedas compartir tu hogar, un paseo o una comida en silencio por algunas horas? ¿Puedes meditar en silencio?   El silencio es el núcleo de todas las prácticas espirituales. Los budistas, que son maestros del silencio, reconocen su valor y practican la disciplina constantemente. Uno debe estar callado para “oír ” a Dios.  Por eso se recomienda la práctica del silencio en el Solsticio.

Cuando estamos callados, nuestra atención se vuelve hacia el interior. Podemos identificar y dejar de relacionarnos con lo que se llama “exceso de personalidad” o “ego”. Empezamos relacionándonos con nuestra  Alma, ella es la que accede a nuestra intuición y encuentra a Dios en su interior.

Además de ser solsticio de verano, Mercurio que está retrógrado (del 7 de Junio al 2 de julio 2014) esto  facilita emprender el viaje  interno. Durante Mercurio retrógrado (que sucede 3 veces al año por algo más de 3 semanas cada vez) la mente pierde un poco de sustento, por eso en estos días es más fácil librarse de los pensamientos, permanecer quieto, meditar y estar en el corazón. Utilizo siempre mercurio retrogrado para meditar y para interiorizar, porque es mucho más efectivo el trabajo que hace el alma, en silencio nos dejamos guiar más por la intuición.

Meditación Silenciosa

En la tradición yóguica, las meditaciones practicadas por un cierto número de días tienen un cierto efecto. Cuarenta días son lo mínimo para romper un hábito y sentar las bases para un cambio interior. (Empezando hoy 21 de Junio,  terminarás el 30 de julio de 2014).

Te dejo una simple meditación de concentración para practicar durante los próximos 40 días. Realmente la meditación silenciosa, concentrada es nuestra primera, última y continua lección. Usa esta meditación como la base en el transcurso del tiempo para repasar tu progreso y evaluar tu meta de lograr la paz interna, el contento y una vida más rica y más plena.

  1. Todos los días regálate un momento para estar en silencio, la mejor hora es justo al amanecer, siéntate en silencio, observa tu respiración,  tus pensamientos pasar, percibe tu cuerpo, las sensaciones que tienes. Practica esto por 31,22 o 11 minutos.
  2. Durante el transcurso del día practica escucharte a ti mismo antes de interactuar con los demás, haz lo posible por tener tus propias respuestas antes de buscar consejo, procesa tus pensamientos y sentimientos antes de compartirlos con otros. Comparte solo los pensamientos y sentimientos que inspiren a otros. No descargues tus emociones en otros, guarda tus problemas personales y procésalos tu mismo.
  3. Una vez a la semana practica el silencio con un compañero o con un grupo, puede ser tu familia, amigos, den un paseo juntos, estén juntos en casa, coman juntos o compartan una actividad. Estén de antemano de acuerdo en el proceso, para que puedan relajarse y disfrutar de la experiencia. Tenga a la mano un cuaderno en caso de que se produzca la necesidad de comunicarse.

¿Por qué practica el silencio?

La práctica anterior nos hace consciente de cuánto dirigimos nuestra atención al exterior y buscamos sugerencias fuera de nosotros. Nos damos cuenta cuánto que muchas veces lo  que decimos es innecesario y una pérdida de energía.  Empezamos a ver cuánto tratamos de llenar los espacios “vacíos” para sentirnos cómodos o hacer que la otra persona se sienta cómoda para sentirnos cómodos también.

Encontramos nuestra intuición y “oímos nuestra alma” en los espacios abiertos de nuestra mente.

Tenemos que escucharnos a nosotros mismos si queremos escuchar nuestra intuición. No es que nuestra intuición no está trabajando, muchas veces está dormida  a través de la inactividad o enterrada por todo nuestro ruido mental.

Cuando no escuchamos a nuestra intuición, nuestra alma nos grita de otras maneras (accidentes, tensiones, miedos, ira., etc) practicar el silencio nos conecta con nosotros mismos, nos ayuda a confiar y a desarrollar aún más la intuición.

Hoy es un día ideal para comenzar a practicarla! Feliz solsticio de verano!

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