reaprender_patricia_chalbaudEn estos días me inscribí en un taller de canto con el maestro Roki Viscuña y como casi todo lo que me pasa en la vida, está experiencia se extiende más allá de un simple taller y se convirtió en un primer encuentro en una experiencia de vida, donde simplemente no cantamos, sino nos aproximamos al canto.

La bienvenida fue una presentación a cargo de Roki, muy amena, bastante profesional, llevada de forma muy informal y agradable pero cargada de sabiduría y conocimiento.

Esta bienvenida nos dejó mucho sobre voz y canto, pero más allá de eso, nos permitió mirar hacia atrás para entender como nos hemos comportado como especie y porque hoy somos lo que somos, como siempre hemos caminado a la evolución, como funciona nuestro “instrumento” más preciado: el cuerpo y como el canto, la música, es una expresión de nuestra alma.

Me gustó reconocer que si estaba en esa sala, decidiéndome a aprender a cantar, estaba sucediendo simplemente porque necesito cantar y esa es una necesidad propia,  no para que me reconozcan, no para que me aplaudan, no para sentirme aceptada, ni mucho menos para llenar mi ego sino para conectarme con ese impulso que me empuja a comunicarme a través de la belleza del canto y que me da alegría, placer y bienestar. Ósea para cantar como una expresión del alma, desde el corazón. Para lograr ese canto se requiere disciplina, conocernos, aprender a respirar, re-educarnos, crear nuevos paradigmas, re-aprender!

Quizás esa última palabra es la más difícil, re-aprender, para dejar fluir nuestra esencia y que suceda el re-aprendizaje debemos liberarnos de aprendizajes previos, ya obsoletos, hacer espacio en el disco duro de nuestra computadora cerebral y luego instalar nuevos aprendizajes, tarea que le resulta bastante incomoda al cerebro, pues la considera inútil, su posición es: ¿para que re-aprender algo que ya aprendimos? Para él, eso es un gasto innecesario de energía porque es completamente eco-eficiente, por eso usa la mente para resistirse y en dos platos: nos la pone difícil.

Que sea difícil no quiere decir que sea una experiencia imposible o poco satisfactoria, la verdad puede ser un camino muy apasionante!  Aquí comparto una lista de acciones para abrir espacio a nuevos aprendizajes:

  • Primero hay  que aprender a mirarnos a nosotros mismos, reconocer que eso que ya no nos sirve lo podemos liberar y que al liberarlo crecemos y nos  hacemos espacio para tener  nuevas y mejores experiencias de vida.
  • Hay que tener disciplina. El cerebro funciona de forma muy ecológica, aprovecha al máximo la energía  y no va a querer invertirla en algo que “ya aprendió” la mente poderosa y cuadrada nos va a sabotear una y otra vez, pero hay que insistir.
  • Para lograr un reaprendizaje amable y amoroso seamos pacientes con nosotros mismos, no se logra subir una montaña en un solo paso, hay que ir paso a paso ascendiendo. De igual forma paso a paso, acción tras acción construimos nuevos paradigmas.
  • Antes de enfocarnos en como reaprender, es importante preguntarnos que estamos haciendo, que estamos viendo, que no estamos viendo. La vida es ahora, el presente es resultado de acciones del pasado, preguntarnos ¿Qué nos llevó hasta aquí? Nos da una idea de lo que queremos conservar en nuestras vidas y lo que ya nos hace peso o nos impide crecer más.
  •  Desde esa visión integral podemos comenzar a tomar nuevas acciones que vayan ayudándonos en el camino del cambio y justo aquí donde el cerebro se resiste, nos sabotea, por eso es necesario estar atentos y continuar en nuestras nuevas acciones a pesar de las resistencias.
  • Miremos un ejemplo: Si mi meta es caminar cada mañana 30 minutos, y durante 3 días me levanto animada a dar mi caminata matutina, pero el cuarto día me siento cansada, esa mañana me digo a mi misma: “vaya si me quedo en la cama, duermo un poco más y dejo la caminata para mañana no pasa nada” Eso es saboteo! mi meta no se cumplió, a pesar de que se los beneficios de mi caminata matutina, por comodidad dejé de hacerlo, a lo largo del día quizás me diga a mí misma: “es que no tengo voluntad” “es que soy gorda y mi cuerpo no tiene capacidad para resistir esa caminata” “es que el sol que recibo en la mañana no es bueno” etc.  El saboteo pudo más que la disciplina y me mantengo en el viejo paradigma, lo más probable es que abandone el hábito, no hay reaprendizaje. Pero si a pesar del cansancio, o de una falla eventual me quedo 21 días repitiendo el hábito disciplinadamente, eliminaré todos los demás paradigmas y se instalará un nuevo aprendizaje, un nuevo y sano hábito que me da bienestar. ¿Me explico?

Renunciar a lo que ya aprendimos y está obsoleto para abrirnos a nuevos aprendizajes es una de las mejores y más gratificantes experiencias que podemos tener en nuestra vida, significa salir de nuestra zona de confort,  es vivir con pasión, con fé y esperanza, tomando acción convencidos de que hay una mejor forma de vida, de que siempre podemos aprender algo más.

Somos seres con capacidades infinitas que apenas exploramos a la largo de la vida, abrirnos a experimentar nos enriquece y siempre tenemos la oportunidad no solo de aprender cosas nuevas, sino de reaprenderlas a medida que nos transformamos,  para así hacer de nuestra vida eso que verdaderamente deseamos!

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