yoga a tu propio ritmoEn la sociedad que vivimos todo va muy rápido, la vida moderna nos empuja a correr, a hacer muchas cosas a la vez, a ser multifuncionales, a tomar decisiones sin tomar en cuenta nuestros propios ritmos, ni pararnos a escuchar esa vocecita interior que nos guía, que llamo intuición.

Es tanta la carrera en que vivimos, que se puso de moda el término “Procrastinar” para referirnos a la tendencia a la postergación de actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

Me pregunto hasta qué punto esto que es visto como un defecto, comparado con la pereza o la falta de responsabilidad, es más bien un llamado del alma a parar y tomarnos un tiempo para considerar información que aún no tenemos disponible y darnos cuenta que en el momento correcto, haciendo lo que nos hace sentir bien, desarrollando nuestros verdaderos talentos, nos sentimos seguros para actuar y no dejamos nada para después.

Corremos tanto que nos olvidamos que la mayor sabiduría nace de nuestro interior, que nuestro ser guarda información ancestral infinita, que nos desconectamos de lo verdadero y construimos castillos de arena pensado que serán eternos…

Vacilar, detenerte,  puede ser una forma de sabiduría, cosas increíbles pueden sucedernos cuando elegimos escucharnos, cuando nos decidimos a caminar a nuestro propio ritmo antes de sucumbir ante la presión externa.

Para mi vale la pena considerar que en lugar de  postergar, se estén posponiendo las cosas por razones que escapan de la comprensión de nuestra mente y le atañen a la energía superior que nos conforma, ¿la divinidad? ¿El ser superior? ¿Nuestra versión mejorada desde la cuarta dimensión?

No lo sé… pero escucharme a misma sin buscar tanto afuera, seguir mi propio ritmo sin que me sienta mal con otros por eso, me da un resultado que le gana a cualquier teoría: me hace sentir feliz!